Vistas de página en total

lunes, 30 de enero de 2012

E7T3. Nadie elige este tipo de locura.

Todos hemos dicho alguna vez eso de ''estás loco'' sin entender realmente el significado completo, o hemos llamado a alguien paranoico. Son palabras medio habituales en nuestro vocabulario, que las soltamos de vez en cuando sin pensar, pero en las cuales nunca nos hemos parado a pensar. La locura y la paranoia son, entre muchos otros, trastornos mentales, es decir, ''desajustes'' psíquicos que hacen que una persona se comporte de manera radicalmente opuesta a como lo haría normalmente. Esto tiene muchos efectos negativos, como por ejemplo un desequilibrio emocional o una notable bajada del rendimiento intelectual, además de que es causa de angustia y deteriora importantes áreas del funcionamiento psíquico. 
Hasta hace poco la locura no se consideraba una enfermedad, sino un problema moral, o un caso de posesión demoníaca... En los siglos XVI y XVII, Philippe Pinel comenzó a hacer estudios objetivos dentro de la psicología sobre la locura y todos los casos parecidos. Tras trabajar en diferentes manicomios consiguió dar una definición y clasificación relativamente fija y dar un tratamiento a los principales tipos de enfermedad mental.
Debido a esto, la OMS creo la DSM, que es una clasificación sobre los trastornos mentales que deben aceptar en todo el mundo, aunque ya ha conocido varias versiones diferentes. A pesar de todo, hay algunas clasificaciones que parecen más aceptadas, entre las que se encuentran el separar los trastornos infantiles de los adultos, y los orgánicos (que afectan al cerebro fisiologicamente) de los funcionales, considerados más leves. 
Tomando como base parte de esta clasificación y la gravedad del trastorno en concreto, se ha creado otra distinción: psicótico (lo cual significaría que la persona que lo sufre se encuentra alejada de la realidad) y neurótico (la persona afectada tiene una consciencia total de la realidad, pero sufre de ansiedad y malestar. 
Los casos de psicosis más comunes son la esquizofrenia, las demencias y los casos extremos de depresión. 

Esquizofrenia: es un conjunto de trastornos bastante graves que suelen encontrar su comienzo en la adolescencia. Como síntomas tenemos grandes perturbaciones del pensamiento, la percepción y la emoción, que afecta negativamente a las relaciones externas, y además se pierde el sentido de la realidad. Aunque se cree que la esquizofrenia significa mente dividida, lo que en verdad expresa este vocablo es que existe una disociación entre las emociones y el procesamiento de la información. 

Demencia: es la pérdida progresiva de la capacidad de un buen procesamiento de la información. Esto está causado por daños o desórdenes cerebrales, y la larga impide la realización de las actividades de la vida diaria, debido a la incapacidad que provoca. Respecto al cerebro, suele afectar a las áreas del lenguaje, la memoria y la atención. La demencia más conocida es la enfermedad del Alzheimer.

Depresión: no es más que un estado constante de tristeza. Esto puede ocurrir por ejemplo con la pérdida de un ser querido, pero en el caso de que la depresión se prolongue demasiado o se vuelva demasiado intensa, debería ser tratada por un psiquiatra. En sí, la depresión es algo normal siempre que tenga alguna causa o no se lo suficientemente fuerte como para impedirnos vivir con normalidad, pero en el caso de que se llegara a estos puntos pasaría a ser una enfermedad que necesitaría de su tratamiento. Pero la tristeza no es el único síntoma de la depresión, también se tienen alteraciones del pensamiento, de manera que la persona cree que todo en su futuro le irá mal, hasta el puno de que termina intentando suicidarse o tomando drogas. Y una de las consecuencias de este trastorno es la ansiedad, y llegados a este punto se pueden dar diversas conductas: puede existir una pérdida del sueño o, por el contrario, dormir demasiado. Y lo mismo con el peso, entre otras cosas. A pesar de todo, no se puede encontrar un origen concreto a la depresión, sino que se habla de muchas causas que la pueden provocar, y que hacen que haya un desajuste entre las neuronas, dejan de comunicarse correctamente y de segregar las sustancias que deben y termina causando este trastorno. No hay una causa concreta, pero si hay algunas especificas, sobre todo aquellas en las que se le exige a alguien más de lo que puede dar. Entre ellas se encuentra perder a un ser querido, tener un trabajo que no guste, la ruptura con una pareja estable en incluso en muchas ocasiones la vuelta al trabajo tras las vacaciones. En cambio, también se pueden ver casos en los que una persona ha tenido éxito aparente en casi todos los aspectos de su vida, pero padece depresión ya que no se siente a la altura de las circunstancias. Una vez encontrada la depresión, lo que se debe hacer es acudir a un psiquiatra para que junto con la ayuda de fármacos consiga que el individuo vuelva a la normalidad, pero jamás debe ocultarse la depresión o fingir que ya se ha conseguido pasar, ya que en casos extremos se puede llegar al suicidio.

En la neurosis los trastornos más típicos son las fobias, la histeria, los trastornos obsesivos-compulsivos, la hipocondría y todo aquel trastorno que genera ansiedad sin desconectar al individuo de la realidad.

Ansiedad: es el síntoma predominante de los desordenes que significan pánico ante situaciones concretas. La ansiedad no es otra cosa que el estrés que prevalece aunque el factor que lo producía ya no esté. Esto se puede curar con técnicas de relajación o una buena nutrición en algunas ocasiones. 

Sigmund Freud, creador del psicoanálisis, dijo que todos somos ''buenos neuróticos'', es decir, que todos nos sabemos alejar de la realidad, pero siempre debemos hacerlo en su justa medida, ya que llegar un poco más allá podría traernos consecuencias pésimas. 

lunes, 16 de enero de 2012

E3T2. Casualidades imprescindibles.

Vivimos en la era que se ha beneficiado de todos los descubrimientos provenientes de los distintos campos de la ciencia, desde la medicina hasta la tecnología. Y de los cuales no tenemos demasiado en cuenta, no conocemos sus historias ni como se descubrieron o se crearon. Entre uno de estos ''brillantes inventos'' encontramos uno que ha salvado más vidas de las que han quitado las guerras; la penicilina, descubierta casi en su totalidad por Alexander Fleming en el 1928. Pero, como todos sabemos, este descubrimiento fue accidental. Fleming trabajó como catedrático en bacteriología en la universidad de Londres. En una de sus muchas investigaciones, descubrió la lisozima, en el año 1922, que es un antiséptico natural que se encuentra en las lágrimas, la secreciones y algunas plantas. Años más tarde, descubrió la Penicilina, al dejar abierta una de las placas de sus investigaciones. Al ir a verla, descubrió que ahí había crecido un moho. Esto no le extrañó, ya que en aquella época era normal que pasaran ciertas cosas como aquella, pero lo que si observó detenidamente fue que este moho no dejaba vivir a las bacterias que se encontraban a una distancia demasiado próxima a él. Tras varias investigaciones, descubrió que ese moho, al que llamó penicillium, mataba a ciertas bacterias a cierta distancia. Pero, no podía ser inyectado directamente a un ser humano ni a un organismo vivo, ya que no estaba purificado. Por esta razón, el descubrimiento se quedó estancado en este punto. Mas en el año 1935, Erns Boris Chain, un judío que se refugió en Inglaterra para huir de los nazis, comenzó a trabajar en el laboratorio de bioquímica de la universidad de Oxford, y tras leer los informes escritos anteriormente por Fleming, decidió descubrir una solución para el problema de aislar la penicilina de sus impurezas junto a Florey. En 1939 empezaron a trabajar con ella, comprobando que era una sustancia muy inestable. Comenzó con una liofolización (proceso por el cual se congela una masa acuosa y luego se somete al vacío, perdiendo así el agua a través de la sublimación, de manera que las enzimas se secaban sin perder su actividad)  y obtuvo un polvo de color oscuro, formado por penicilina y algunas impurezas. Tras esto, decidió disolverlo en metanol y así disolvió la mayoría de las impurezas, provocando que la penicilina volviera a ser inestable. Para solucionar esto, sometió el producto de nuevo a otra liofolización, de manera que se obtenía un producto estable y parcialmente purificado. Tras esto, se llevaron a cabo los ensayos biológicos con ratones, los cuales tuvieron mucho éxito, y finalmente se reconoció a la penicilina como un antibiótico, gracias al cual se han salvado millones de vidas.
Cuando Fleming se enteró de todo esto, se dirigió a Oxford para hablar con Chain y Florey.
''Ustedes han hecho algo de mi sustancia''
Esas son las palabras que les dijo Fleming en cuanto los vio. Tras esto, lo único que tuvieron que hacer fue purificar aún más la penicilina y comenzar a hacer pruebas con seres humanos, y gracias a un laboratorio americano consiguieron producir penicilina a gran escala.
El primer uso terapéutico que se le dio a este antibiótico fue en el 1942, año en el cual un amigo de Fleming se encontraba en estado crítico debido a una meningitis estreprocócica, y desesperado, Fleming le inyectó la penicilina directamente en la médula espinal, sin tener en cuenta efectos secundarios que se pudieran dar. A los pocos días, el enfermo mejoró hasta curarse por completo. Esta curación casi milagrosa fue portada de la revista Times bajo el nombre de Penicillium.
Tras esto la penicilina comenzó a producirse en masa, y en la siguiente década salvó gran cantidad de vidas, incluidos enfermos de la segunda guerra mundial, debido a las curaciones que se les daba en campaña.
Fleming fue uno de los hombres más admirados de aquella época, debido a una casualidad que incluso a día de hoy sigue salvando vidas y curando enfermedades.



jueves, 12 de enero de 2012

E1T3. Desigualdades; cuestión de vida o muerte.

El mundo tiene demasiadas cosas para los pocos entre los que las repartimos, pero demasiadas pocas para todos sus ocupantes.
No todos vivimos igual, no todos tenemos lo mismo, pero en teoría, sí todos somos iguales. Somos personas, seres humanos. No animales, aunque en ocasiones, lleguemos a parecerlo.
España y Angola, Granada y Luanda, las dos caras de una moneda. Dos personas que nacen el mismo día y a la misma hora, deberían tener más o menos la misma esperanza de vida. En cambio, una persona que nace en España lo más seguro es que viva hasta 30 años más que el nacido en Angola.
Algunos lo ven como suerte : ''Nosotros hemos nacido aquí, ellos allí... No es culpa de nadie.'' Yo, más que eso, lo veo como egoísmo. Nosotros tenemos de todo, vivimos cómodos, ¿Por qué hemos de preocuparnos por nada más?  ¿Que más da lo que pase a kilómetros de aquí mientras puedas dormir todas las noches tapado o comer turrón en navidad? Somos crueles, egoístas. Tratamos a las personas como animales, les damos menos importancia por el hecho de que tienen menos dinero. Pero es que, si no tienen nada, es por nuestra culpa.
Cuando una persona nace en España, es atendida por médicos que están pendientes de todo durante el parto, se la examina en busca de problemas que puedan solucionar, se le da una educación básica, y siempre puede contar con la ayuda de médicos que puedan curarlos de enfermedades que en nosotros no dejan más mella que una pequeña señal, tales como la varicela. Puedes encontrar un psicólogo si estás deprimido o incluso un dietista que te diga que y como comer para vivir más y mejor. Se podría decir que vivimos ''de lujo''.
En cambio, cuando alguien nace en un país como Angola... a mi parecer lo que deberíamos sentir es pena. El bebé no creo que pese más de dos kilos, ya que la madre no ha encontrado alimento suficiente para encontrarse sana. Además de carecer de cualquier recurso médico, hay enfermedades mucho más serias que en países más desarrollados (malaria o sarampión), y pueden morir de una gripe que para nosotros sería como un resfriado porque no saben como curarla. Y aunque supieran, no encontrarían los medios. Allí no se recibe ningún tipo de educación. Si no hay dinero ni para comer a diario, ¿Cómo van a estudiar cualquier cosa? Lo más seguro es que si es mujer, se quede embarazada antes de lo que aquí consideramos la mayoría de edad. Y se la consideraría afortunada si sobreviviera al parto. Tanto ella como su hijo. Y a lo largo de su vida lo más seguro es que tenga más de un hijo, a los que tendrá que cuidar y mantener, el poco tiempo que le quede. Al final, morirá de alguna enfermedad, puede que de sida, o puede que de cualquier otra. Es muy poco probable que supere los 40 años. Es casi imposible.
Y todo esto lo causa una situación de pobreza extrema, todo esto lo causa que países ricos se nieguen a ayudar.
Eso de que somos todos iguales es mentira. Vivimos en un mundo tan materialista que el que más tiene es el más importante.


Es irónico que unos tengan tanto y otros tan poco. Es sarcástico que una persona se muera de hambre mientras otra tira kilos y kilos de comida a la basura.
Parece que el mundo se ría de nosotros.