En momentos como esta noche, necesito leer aquellas palabras que me regalabas, recordar momentos furtivos o encuentros robados, sentir el calor del que ahora soy incapaz.
Porque a veces, como ahora, se cae un ladrillo y soy un poco más humana, hasta que la almohada lo vuelve a colocar en su sitio.
A veces no siento, y quiero sentir. Y entonces, la rabia me consume, la ira se apodera de todo, y las ganas de reír se multiplican en lágrimas que no salen.
A veces tropiezo y siento. Siento rabia e ira, tristeza, siento desesperación. Reclamo amor como un perro abandonado.
Después miro arriba y pienso lo de siempre: "si estás sola, nadie te hace daño".
Vistas de página en total
lunes, 25 de agosto de 2014
miércoles, 21 de mayo de 2014
Tu sin mi, yo contigo.
Camina despacio, intentando seguirle. La distancia es cada vez menor. O mayor, ninguno lo sabe. Se persiguen mientras huyen, porque no saben lo que quieren. Ahora si. Ahora no. Ahora tal vez.
Se observan mientras desvían la mirada. Se insultan mientras se suspiran. Se gritan solo para oírse. Quedan solo para verse. No se tocan, tienen miedo.
Pánico, el pánico de la incertidumbre, que les recorre desde la carótida hasta la femoral.
Se observan mientras desvían la mirada. Se insultan mientras se suspiran. Se gritan solo para oírse. Quedan solo para verse. No se tocan, tienen miedo.
Pánico, el pánico de la incertidumbre, que les recorre desde la carótida hasta la femoral.
Caminaba entre la gente con las manos en los bolsillos. La calle abarrotada le daba la bienvenida, y ella rechazaba al sol con unas gafas de mercadillo. El frío le calaba los huesos, a pesar de ir envuelta en mil prendas de abrigo. Rodeada de gente, andaba sin rumbo, seguía a la multitud. Se sentía perdida, aunque sabía perfectamente dónde estaba.
Pensaba en todo sin pensar en nada, quería gritar pero estar callada, correr lejos sin levantarse del sofá.
Sabía que buscaba algo, sin saber que buscaba. O a lo mejor buscaba a alguien.
No alguien con quien casarse, o tener hijos, o pasar el resto de su vida.
Alguien con quien poder hablar 10 minutos, y que la comprendiera. O que, por lo menos, fingiese hacerlo. Alguien que le dijera, ''yo te escucho'', o ''no te preocupes, pasaremos juntos por ésto'', o ''te quiero''. Pero jamás lo encontraría.
Ella, muy en el fondo, lo sabía. Pero también sabía que no era culpa de nadie, nada más que suya. Porque ella era así; cerrada, orgullosa. No le gustaba pedir ayuda. No le gustaba pedir nada. Porque ella era la típica chica que lloraba al llegar a casa, pero a los cinco minutos estaba perfectamente maquillada.
Y así, siguiendo caminos que no le pertenecían, se dio cuenta de que estaba rodeada de gente, pero estaba sola.
Y lo compendió. Comprendió que hay algo mucho peor que estar sola.
No estarlo, pero sentirlo.
Porque eso, ya no tiene arreglo.
Pensaba en todo sin pensar en nada, quería gritar pero estar callada, correr lejos sin levantarse del sofá.
Sabía que buscaba algo, sin saber que buscaba. O a lo mejor buscaba a alguien.
No alguien con quien casarse, o tener hijos, o pasar el resto de su vida.
Alguien con quien poder hablar 10 minutos, y que la comprendiera. O que, por lo menos, fingiese hacerlo. Alguien que le dijera, ''yo te escucho'', o ''no te preocupes, pasaremos juntos por ésto'', o ''te quiero''. Pero jamás lo encontraría.
Ella, muy en el fondo, lo sabía. Pero también sabía que no era culpa de nadie, nada más que suya. Porque ella era así; cerrada, orgullosa. No le gustaba pedir ayuda. No le gustaba pedir nada. Porque ella era la típica chica que lloraba al llegar a casa, pero a los cinco minutos estaba perfectamente maquillada.
Y así, siguiendo caminos que no le pertenecían, se dio cuenta de que estaba rodeada de gente, pero estaba sola.
Y lo compendió. Comprendió que hay algo mucho peor que estar sola.
No estarlo, pero sentirlo.
Porque eso, ya no tiene arreglo.
sábado, 5 de abril de 2014
''Es... de ésto que te falta que algo, que no sabes lo que es, pero sabes que te falta. Y hasta que no lo tienes no te sientes entero. Te tiras un tiempo precioso pensando ''estoy dividido'', pero no se por qué. Hasta que llega algo, o alguien, y llena ese vacío que ahí estaba, totalmente desconocido. Te sientes pleno, orgulloso, seguro... diferente. Te cambia. En un principio piensas ''pues podría vivir sin él/ella/ello''. Finalmente, te das cuenta de que estás perdido.''
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)