Vistas de página en total

sábado, 4 de mayo de 2013

Hemicraneal.

(Esto pensará mi cabeza en la graduación.)
''El tiempo ha pasado, y sigue pasando. No se para, sigue adelante.
Esta etapa se termina, y, por mucho que a primera vista nos alegremos, en el fondo estamos teñidos de tristeza.
Se acabó, se ha acabado esa rutina de levantarse todos los días a las 7:30 de la mañana, de pasar seis horas con personas que, hace un año, tal vez eran unos desconocidos, y ahora son más que simple compañeros. Son amigos. Se han acabado las risas en clase por cualquier idiotez, o el quedarse de pie media hora por llegar tarde. Todo eso se terminó. E, inevitablemente, tras este día, muchas personas no volverán a hablarse como confidentes, no volverán a ser más que compañeros, y volverán al área de conocidos. Quedarán en el recuerdo, y cuando hablemos de ello dentro de unos años, no podremos evitar reír, mientras nos invade un sentimiento indescriptible de nostalgia. Hemos puesto fin a una fase, para poder comenzar otra.
Este día va a marcar un antes y después en nuestras vidas. Porque no es un día cualquiera. Es el último día en el que, realmente, seremos una comunidad, una piña. Y mañana, cuando despertemos con un dolor de cabeza del quince, unos reirán, al acordarse de no todas las burradas que haremos esta noche. Pero otros, como yo, no podremos evitar llorar. Mañana empezaremos a vivir como adultos, independientemente de nuestra edad. Esta noche es una noche de cambios, en la que entramos como estudiantes de bachillerato, y saldremos como novatos de universidad.
Hemos pasado juntos demasiado tiempo, nos hemos convertido en parte de otras personas, y siempre estaremos en sus futuros recuerdos.
Pero ahora se abre una puerta nueva para nosotros; no os dejéis engañar, no somos la generación perdida. Somos una generación que sabremos sacar provecho de nosotros mismos, de las mejores y las peores situaciones, somos una generación más; pero diferente. Siempre seremos diferentes.
Los años que nos esperan van a ser duros, pero tan irrepetibles como los que hemos dejado atrás. Y tal vez, por eso, deberíamos salir de aquí esta noche con la cabeza bien alta.
No nos engañemos: nos esperan decepciones, nos esperan llantos y lloreras, y tal vez nos esperen demasiadas desilusiones. Pero también nos esperan risas, veranos inolvidables, nuevos amigos y, por qué no, a más de uno el amor.
Por eso, compañeros y amigos, yo os invitaría a avanzar ahora con más fuerza que nunca, a vivir estos años universitarios de forma inigualable y, sobre todo, a no olvidar jamás lo que, hoy, esta noche, ahora mismo, estamos dejando atrás.
Porque lo vamos a echar de menos, y porque hoy, esta noche, ahora mismo, hemos dejado de ser unos niños, a los ojos de cualquiera que nos vea; emocionados y fuertes.''

1 comentario:

  1. Mercedes, estas cosas no las puedes escribir unas semanas antes de terminar de verdad, aiii :')

    ResponderEliminar